Por qué algunas madres han dejado de ir a urgencias y qué están haciendo diferente.

Hace 6 años mi hijo tuvo su quinto tratamiento de corticoides en 12 meses.

Lo primero que necesito que sepas es que no soy aromaterapeuta ni naturópata ni médico. Soy maestra. Y madre de un niño que no soltaba la bronquitis.

Aún recuerdo la noche que pasamos en urgencias en aquella camilla tan grande en la que no quería estar porque estaba asustado. Lo tuve que sostener en brazos en una silla dura e incómoda, aguantando la mascarilla para que no se la quitara y cantándole al oído para calmarlo. 

A mí no me gusta cantar. Ni pasar la noche en urgencias. Ni estar horas en la peor silla. Imagino que a ti tampoco.

Esa fue la primera de muchas visitas al médico por bronquitis.

Cada invierno pasaba lo mismo. Una bronquitis detrás de otra: tos, mocos, vómitos, llantos… hasta el noviembre de 2019 que yo ya no pude más. Lloraba mi hijo y lloraba yo. Era la tercera bronquitis de aquel año y tenía que luchar con él para que se dejara poner la mascarilla y poder aplicarle el inhalador. Las noches eran eternas, dormía encima mío, yo incorporada en la cama y él encima mío para que él pudiera descansar un poco. ¿Yo? Nada, claro.

Estaba desquiciada, desesperada porque quedaban meses de frío por delante y no sabía cómo iba a afrontar aquello.

Mi amiga Ana me contó que su hija de la misma edad también había tenido alguna bronquitis y que estaba usando algo que le había funcionado de verdad.

- Aceites esenciales. -  me dijo. 

- Ah ya, he probado algo de la farmacia pero no nos funciona. - le contesté yo.

- Eva, tienes que probar estos, de verdad, hazme caso.

¿Qué podía perder? Si me hubieran dicho que haciendo el pino 5 minutos cada día mi hijo no tendría más bronquitis, lo hubiera probado también.

Mi miedo era que yo no sabía usar aceites esenciales y no tenía fuerzas ni tiempo para aprender. Pero ella me dijo exactamente qué tenía que hacer y cómo, solo tenía que hacerlo, cada día, sin excepción. Era muy fácil, tan fácil que me parecía una broma. Pero como ya te he dicho, estaba dispuesta a probar lo que fuera.

¿Me crees si te digo que mi hijo no ha tenido bronquitis nunca más desde aquel noviembre de 2019?


Nunca más.

Y yo, que sufría mucho de enfermedades respiratorias desde pequeña (esa es la herencia que le dejo a mi hijo), he mejorado muchísimo en mis crisis también.

Desde entonces no he parado de aprender sobre la marcha y de aplicarlo. Primero para él. Luego para mí. Luego para toda la familia.

Ya no canto de madrugada con una mascarilla en la mano. Ya no hay sillas duras ni noches enteras sin dormir aguantando el peso de mi hijo para que él pudiera dormir un poco.

Y si tú también estás harta de eso, aquí te cuento exactamente qué hago yo. Sin complicaciones y sin tener que dedicarle ese tiempo que no tienes.

  • Años pensando que los niños siempre se despiertan por las noches. Hasta que descubres que no tiene por qué ser así.

  • Una guía personalizada desde el primer día con lo que necesitas sin tener que pensar. Yo te digo qué hacer y cómo.

  • Una madre me escribió que su hija llevaba dos años sin dormir bien. A la semana de empezar a usar los aceites me dijo que no se lo podía creer cómo estaba mejorando. Esto pasa más de lo que imaginas.

  • Comprar un kit de aceites sin que nadie te explique cómo usarlos es la forma más rápida de que acabe cogiendo polvo en un cajón.

  • El kit más completo del mundo no sirve de nada si no sabes qué hacer con él cuando lo necesitas.

  • Dejar de ser la madre que siempre va corriendo y llega tarde a los sitios porque su hijo está con fiebre, otra vez.

  • No necesitas saber nada de aceites esenciales para empezar. Solo necesitas saber que quieres algo diferente para tu familia.

  • Cólicos menstruales que no te dejan vivir. Una clienta de mi comunidad tomó una cápsula que le recomendé con tres aceites que tenía en casa y a los 30 minutos estaba muchísimo mejor. Sin ibuprofeno y sin esperar que se le pasara.

  • 12 aceites esenciales con una solución para cada momento: bronquitis, dolores de cabeza, tos, insomnio, golpes, heridas, picaduras, ansiedad, dolor de espalda, piernas cansadas, digestiones difíciles. Todo en una caja que cabe en cualquier cajón. Olvídate de tener diez productos diferentes que luego no usas.

  • Cuántas veces has esperado tres días para que te dieran cita en el pediatra mientras tu hijo tosía sin parar y tú sin saber qué hacer.

  • Sin cursos complicados, sin aprender aromaterapia, sin dedicar horas que no tienes. Empieza el mismo día que te llega el kit.

  • La sala de urgencias un domingo a medianoche con un niño llorando y dos horas de espera. Hay madres que ya no conocen esa escena.

  • Improvisar cada vez que tu hijo se pone malo cansa más que la propia enfermedad.

  • Llevas tanto tiempo cuidando a todos los demás que ya ni recuerdas cómo es sentirte bien de verdad.

  • Buscando en Google a las 12 de la noche entre páginas contradictorias sin saber en cuál fiarte. Eso se acaba.

  • Un esguince que tarda semanas en bajar la inflamación puede mejorar mucho antes si sabes qué aplicar y cómo. Una clienta mía lo comprobó y me dijo que estaba alucinando.

  • Dejar de empezar cosas y abandonarlas a las dos semanas porque nadie te acompaña y no sabes si lo estás haciendo bien. Aquí tienes seguimiento, grupo de consultas y respuestas.

  • Esta vez no lo vas a dejar a medias. Porque esta vez tienes a alguien que te acompaña.

  • Llevas demasiado tiempo siendo la última de tu lista. Este sistema de cuidado te incluye a ti también.

¿Sabré usar esto aunque no sepa nada de aceites esenciales?

Sí. Porque no te voy a dejar sola con una caja llena de botellitas sin saber qué hacer con ellas.

Elige tu país y empieza.

Por cierto, si vas a comprar aceites más baratos en herbolario o parafarmacia, debes saber esto: un buen aceite esencial no caduca, se puede usar en bebés y embarazadas y puede ingerirse si es de una planta comestible como la menta o la lavanda. Sin fecha de caducidad, sin restricciones y sin prohibición de ingerir.

Si quieres aceites que cumplan todo eso, sigue leyendo.

  • Cuánto dinero has gastado en productos que prometían mucho y que siguen a medias o caducados.

  • No comprarás por impulso ni por desesperación. Cada mes revisamos juntas qué necesitas de verdad y qué tiene sentido para ti, para que cada euro que inviertas tenga un uso real en tu casa.

  • Dos años pensando que su hija es que era así, que no dormía bien y punto. Tenía solución y estaba más cerca de lo que creía.

  • Recetarios, guías de uso según el problema concreto, fichas de cada aceite. Todo organizado en un drive al que accedes cuando lo necesitas sin tener que depender de nadie.

  • Un dolor que llevas años aguantando porque pensabas que no había otra opción. Sí la hay.

  • La amiga que te ve mejor y te pregunta qué estás haciendo diferente. Y tú por fin tienes algo concreto que contarle.

  • Harta de ver comunidades de madres perfectas que hacen que te sientas peor en vez de mejor. Aquí somos de las otras.

  • No tienes que cambiarlo todo de golpe. Un pequeño cambio en casa acaba cambiándolo todo sin que te des cuenta.

  • Cuántas veces has pagado por algo y has sentido que te habían dado el mínimo esfuerzo. Aquí no va así.

  • Tener a alguien de confianza a quien preguntar cuando algo no sale como esperabas. Sin sentirte idiota por no saberlo.

  • El día que tu hijo te pide que le pongas el aceite de la barriga porque sabe que le ayuda. Ese día te das cuenta de que lo estás haciendo bien.

  • Aprender no tiene por qué ser otra cosa en tu lista de cosas pendientes. Puede ser el rato que te robas para ti.

  • Recuperar el control sobre la salud de tu familia sin depender del hueco que tenga el pediatra esta semana.

  • La mayoría de los kits acaban en un cajón porque nadie te explica cómo sacarles partido. Este no.

  • Cuidarte no es un lujo ni una cosa para cuando sobre tiempo. Es lo que te permite dar lo mejor a las personas que quieres.

  • Cuando tu hijo confía en lo que tienes en casa es porque lo ha vivido. Y eso no se olvida.

  • La sensación de tener un plan. Sin improvisar y sin copiar de internet. Un plan tuyo, pensado para tu familia y para tu momento.

  • Invertir en algo para tu familia y que no funcione es el miedo que tienen casi todas antes de empezar. Por eso aquí el acompañamiento es tan importante como el kit.

  • No estás sola. Hay un grupo de mujeres que están en el mismo punto que tú o ya han pasado por él. Todas nos hacemos las mismas preguntas y compartimos nuestros avances.

  • Los cambios que duran no se hacen en dos semanas. Se construyen despacio, con acompañamiento y sin presión.

  • 12 meses de acceso a todo. La guía, las clases básicas, el grupo y la biblioteca. Tiempo suficiente para que los cambios sean reales y duraderos.

¿Es una buena inversión?

Si quieres dejar de improvisar cuando tu familia lo necesita, tener un plan natural y sencillo para cuidarlos y que alguien te acompañe para que esta vez no lo dejes a medias, sí lo es.

Tú decides.

Elige tu país.

Como tú, yo también tuve dudas. Estas suelen ser las más comunes aunque no las únicas:

¿Cuánto tiempo tengo que dedicar para aprender a usar los aceites esenciales?

Aprender aromaterapia se adapta a tu ritmo. No tendrás que invertir un tiempo determinado para saber usar los aceites. Cada vez que te encuentres con un problema, busca la solución en esa caja. Te has quemado cocinando, usa un aceite. A tu hijo le duele la barriga, usa un aceite. Os han picado los mosquitos, usa un aceite. Empieza el invierno y no quieres que tu hijo se ponga mal, usa un aceite. Y así, poco a poco vas conociendo sus usos y vas teniendo preparadas las recetas más habituales para ti.

¿Cuánto tiempo tardaré en saber usar los aceites del kit de inicio?

21 días. Como mucho. Durante 21 días recibirás una ficha o breve vídeo explicándote algo del kit: el difusor, un aceite, una receta… Después de esos 21 días habrás visto y entendido todo lo que necesitas saber sobre el Kit de Inicio. Si pones en práctica cada día algo aprendido en el curso (y tardas menos de 2 minutos), irás mucho más rápido aún.

¿Voy a tener que estar todo el día pensando en qué aceite usar?

No. Al principio sí que vas mirando la ficha o preguntando, pero en un par de semanas ya sabes de memoria tus 4-5 recetas básicas. Es como saber dónde tienes el paracetamol en casa, ya no lo piensas, vas directa.

¿Es caro?

A mí me lo pareció cuando empecé y tuve que hacer un esfuerzo económico para comprar el Kit de Inicio. Ahora, sabiendo todo lo que resuelve, todo el tiempo que me ahorro en médicos o en ir a la farmacia y el dinero que me ahorro comprando otros productos, me parece muy barato.

¿Qué pago exactamente cuando compro el Kit de Inicio?

No pagas solo por unos aceites con un difusor. Pagas también mi acompañamiento personalizado para asegurarme de que los usas bien, resolverte las dudas que te vayan surgiendo y el acceso a la comunidad para que nunca estés sola en esto.

¿Es difícil usar aceites esenciales si no tengo ni idea?

Realmente, no. Usar aceites esenciales es muy sencillo si sigues los pasos. Puede abrumar al principio pero yo te doy una hoja de ruta para que sepas exactamente qué hacer con ellos. Además, podrás preguntar cualquier duda en el grupo de consulta o a mí por privado.

¿Es necesario estudiar aromaterapia para poder aplicarla?

Rotundamente, no. Yo uso aceites esenciales desde 2019 sin tener ni idea y sin haber estudiado aromaterapia, cualquier persona puede usarlos. Tenemos aromaterapeutas expertas en la comunidad para resolvernos aquellas dudas más complicadas pero en nuestro día a día no necesitamos grandes conocimientos ni títulos, solo pensar en ellos, buscar o preguntar la solución ante un problema y aplicarlo en menos de 2 minutos.

¿Y si me equivoco usando un aceite?

Tranquila, los aceites de calidad terapéutica son seguros si sigues las indicaciones básicas. Y si tienes dudas antes de aplicar algo, siempre puedes preguntar en el grupo o a mí directamente. No vas a estar improvisando sola.

¿Qué tipo de personas le sacan más partido al Kit de Inicio?

El Kit de Inicio no está pensado para personas que no priorizan la salud y tomar el control sobre ella. Tampoco es para quienes no confían en el poder curativo de las plantas y creen que esto de los aceites esenciales son chorradas o que es algo en lo que hay que creer. Las personas que le sacan todo el partido son aquellas que entienden lo importante de reducir tóxicos para estar más sanos, que le dan toda la importancia a prevenir para evitar enfermedades, que cuando tienen que curarse de algo prefieren hacerlo con algo natural y usar los medicamentos para cuando sean realmente necesarios. El Kit de Inicio es para las personas que quieren dejar de sufrir por los resfriados de sus hijos y por su propia ansiedad.

¿Esto es cosa de gente muy hippie o espiritual?

Para nada. Yo me tomo mis cervezas el finde y como chocolate cuando me apetece. No busco la perfección ni te la voy a pedir a ti. Se trata de tener herramientas sencillas que puedas mantener de verdad en tu día a día.

¿Y si empiezo y luego lo dejo, como me ha pasado otras veces?

Te entiendo, a mí también me ha pasado. Por eso no te dejo sola con la caja y ya está. Tienes la comunidad, las clases semanales y a mí detrás para que esto no se quede en un cajón como el gimnasio de enero.

¿Hay garantía de devolución?

Sí. Si hay cualquier incidencia con el producto, te ayudo para resolverlo directamente con atención al cliente de Young Living.

¿Cuánto duran lo botes de aceites esenciales?

Cada bote de 5 ml que hay en el Kit de Inicio contiene unas 100 gotas de aceite esencial. A partir de ahí depende del uso que le des.

¿Es obligatorio comprar cada mes?

No, no es obligatorio. Es recomendable. Puedes comprar tu Kit de Inicio y quedarte con eso. Accederás a la comunidad LUMINA y podrás disfrutar de los recursos básicos. Si mantienes tu suscripción a Recompensas de Fidelidad activa y realizas un pedido mensual mantienes los recursos VIP que son exclusivos para las que tenéis la suscripción activa. Sea como sea, me pondré en contacto contigo personalmente después de realizar la compra y hablaremos de todo.

¿En qué consiste exactamente la suscripción mensual a Recompensas de Fidelidad?

(En México, Ecuador o Andorra puede aparecerte con otro nombre — Recompensas Esenciales, Recompensas de Lealtad o Essential Rewards — pero es el mismo programa.) Es un programa de pedido mensual en el que cada mes haces tu pedido de productos en Young Living, tú eliges lo que quieres pedir y a cambio recibes regalos, acumulas puntos para canjear luego y mantienes el acceso VIP a la comunidad. No tiene permanencia.

¿Cuánto vale la suscripción mensual?

No hay un precio fijo, vale lo que te cuesten los productos que pidas. Pagas solo por lo que pides cada mes y además mantienes el acceso VIP a la comunidad. 

¿Hay un pedido mínimo mensual dentro de la suscripción?

Sí, el pedido mínimo para obtener los beneficios de la suscripción es de 50 PV en España, Andorra y Ecuador o 100 PV en México. En España equivale a unos 80€ con gastos de envío incluidos.

¿Puedo hablar contigo primero antes de tomar una decisión?

Claro, puedes escribirme por WhatsApp y resuelvo todas las dudas que tengas.

Estoy muy contenta de haber incorporado los aceites esenciales en mi día a día. Empecé cuando nació el peque porque quería reducir al máximo los tóxicos con él pero es brutal todo lo que estamos cambiando en casa. Sé que me queda mucho por aprender pero entre la comunidad y que tú siempre estás cuando te necesito, poco a poco iré sabiendo más cosas.

Maria R, 40 años. Maestra de PT y mamá
Si tú también quieres reducir tóxicos sin tener que pensar en ello, esto te interesa.

La guía personalizada es una currada, esperaba unas notas apuntadas y esto es muy profesional. Muchas gracias, esto requiere su tiempo!

Anna B, 57 años. Maestra infantil y madre
Si tú también quieres tener una guía pensada solo para ti, esto te interesa.

La receta con aceites que me recomendaste para la quemadura… mano de santo! Me lo empecé a aplicar por la noche y esta mañana estaba mucho más seca la herida!

Rosa A, 37 años. Jefa de estudios y madre
Si tú también quieres tener la solución en casa sin ir a la farmacia, esto te interesa.

Ellas son algunas de las personas que me escriben para compartir lo que les funciona y gracias a la comunidad resuelven un problema de forma fácil.

Maria, Anna, Rosa y yo ya no improvisamos. Tú tampoco tienes por qué.

Elige tu país.

Eva Alejos - LUMINA